Un adviento más profundo y centrado en
Cristo
No hay lugar la posada. Estas palabras tienen que ver estrechamente con
la culminación del tiempo de adviento que comienza en estos días—cuando
Jesús cruzó el límite o la frontera que separaba
la divinidad y la humanidad, y se convirtió en el Dios-hombre que
mora entre nosotros.
El nacimiento redentor de Cristo en la pobreza, en la discriminación
racial, en la privación de condición social, en un mundo
que tuvo dificultad haciendo lugar/espacio para él desde muy temprano,
es la celebración para la cual el adviento dirige y utiliza nuestras
energías.
¿Cómo es diferente nuestro mundo del tiempo del nacimiento
de Cristo? ¿Cómo nosotros somos diferentes de los mesoneros
del tiempo de Cristo? ¿Cómo acogemos a los forasteros entre
nosotros?
Es apropiado y crucial durante este tiempo de adviento, en medio del debate
público de la reforma migratoria, cuestionarnos a nosotros mismos
cuando nos preparamos para recibir en nuestros corazones y hogares (y
país) la Santa Familia, preguntar si nosotros estamos listos, también,
para extender una bienvenida llena-de-fe a nuestra población de
inmigrantes documentados e indocumentados.
Los obispos de Maryland en su declaración de noviembre del 2007
acerca de inmigración afirman correctamente que: «como católicos,
nosotros debemos dejar pasar las divisiones y enfocarnos en la dignidad
del ser humano y el bienestar de las familias».
Ellos llegan a decir, «la entrada ilegal no es tolerada, pero los
inmigrantes indocumentados son abrazados». Y, para apoyar esta enseñanza,
ellos citan el mensaje del Día Mundial de Migración 1996
del papa Juan Pablo II en donde él enfatiza: «En la iglesia
nadie es un forastero, y la Iglesia no es extranjera para nadie en ningún
lugar…la Iglesia es el lugar donde los inmigrantes ilegales son
también reconocidos y aceptados como hermanos y hermanas».
Nuestra sociedad está repitiendo el estribillo ¡No hay lugar
en la posada! con redadas en los lugares de trabajo, deportación
de padres (dejando atrás a niños) vocabulario acusatorio
que inflama y fomenta prejuicios, y tentativas remergentes de hacer el
darle alimento, refugio, agua, a una persona indocumentada –o llevarla
al hospital– un crimen. Nuestra fe nos llama durante este tiempo
de adviento a algo más profundo y centrado en Cristo. Los hogares
católicos, los corazones y la abogacía, -no los edificios
de iglesias- necesitan ser el «santuario» para nuestra población
inmigrante.
Verdaderamente, ¿quiere entrar en el espíritu de adviento?
Entonces visite: www.justiceforimmigrants. org o www.justiciaparalos inmigrantes.org
y usted encontrará algunas desafiantes invitaciones del tiempo
de adviento.
Mons. Hugh Shields es el Vicario para Hispanos Católicos de
la Arquidiócesis de Filadelfia.
Las
siguientes parroquias festejan a Nuestra Señora de Guadalupe
Llamen para información acerca de la fecha y la hora que se celebrarán
las misas, procesiónes y las mañanitas en cada parroquia.
Bensalem
Ntra. Sra. de Fátima
215-639-4254
Bristol
San Marcos
215-785-4121
Hatboro
San Juan Bosco
215-672-7280
Levittown
Inmaculada Concepción
215-946-1638
Filadelfia
Santo Tomás de Aquino
215-334-2312
Filadelfia
San Miguel
215-739-2358
Pottstown
San Aloysius
610-326-5877
Quakertown
St. Isidore
215-536-4389
West Grove
Misión Santa María en Asunción
610-268-3365